Mostrando entradas con la etiqueta KINKÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta KINKÓN. Mostrar todas las entradas

KINKÓN de Miguel Briante

Primero fue como si despertara de un sueño vacío, sin imágenes. Luego, la sensación de ser una figura vacía, apenas un pensamiento gestándose en algún lugar, lentamente. Después, comencé a dar pasos vacilantes, a ser el protagonista de escenas de acontecimientos que, casi con certeza, creía haber vivido antes. No era una similitud, no. De pronto, siempre confuso, yo estaba en cualquier lugar, haciendo cualquier cosa. Entonces recordaba haber hecho algo parecido, antes, pero no exactamente lo mismo: y era necesario que venciera imposiciones, que me moviera por mi cuenta, corrigiendo los errores hasta ajustarlo todo: en seguida la escena recomenzaba y era más perfecta, gradualmente iba asemejándose a ese modelo visible en que se convertía el pasado. Esto no duró mucho tiempo: progresivamente, en ese mundo difuso, me fui concretando. Mi cuerpo fue cada vez más preciso, mis rasgos más definidos. Mis actos ya coincidían en todo con el invariable (y casi explicable) recuerdo, y no tenían nada de balbucientes, y eran erróneos en la misma medida en que fueron erróneos los otros, los que pertenecen a esa vida anterior al sueño del que he despertado.